Therapeutikum :: Fundación San Rafael

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"En cada gran ciudad debería existir un Therapeutikum" Ita Wegman

La creación de un therapeutikum surgió en las primeras décadas del siglo XX por iniciativa de la Dra. Ita Wegman, quien junto a Rudolf Steiner, abrió camino a la medicina ampliada por la antroposofía.

La Dra. Wegman buscaba crear un espacio para pacientes que requerían tratamientos clínicos y para aquellos que sin necesitar internación, obtuvieran allí una curación.

Al arte de sanar, la Dra. Wegman incorporó la participación del paciente, a través de la práctica -con fines terapéuticos- de diferentes actividades artísticas, tales como la euritmia, la recitación, la música, la pintura y el modelado. Consideraba como elemento esencial del proceso curativo el encuentro entre persona y persona, entre yo y yo, con la fuerza plasmadora del destino. Era el paciente quien formaba parte de su propia sanación y el therapeutikum el lugar propicio para hacerlo.

Ingresar al therapeutikum suponía dejar atrás el mundo de lo cotidiano y adentrarse en un descanso creativo, donde el paciente experimentaba nuevas vivencias. La práctica de distintas actividades artísticas o el reposo después de un baño medicinal, le suponía recordar sucesos remotos de su vida y lograr desentrañar más de un "nudo" del destino.

La confianza que el paciente depositaba en la comunidad que formaba parte del therapeutikum, lo llevaba a sentir una envoltura protectora. Una protección, consistente en que cada terapeuta cuidaba que el paciente se desarrolle en su individualidad. Este sentía que siempre se respetaría su yo y se le ayudaría -desde lo curativo- a rescatar las posibilidades positivas inherentes a cualquier enfermedad.

La envoltura -a la vez- surgía del hecho de que cada terapeuta trabajaba teniendo presente las labores de sus compañeros; y, entre todos, y en torno al paciente, formaban un círculo, un camino evolutivo grupal.

El Templo de los Misterios

Un therapeutikum presenta analogía con un entorno curativo de la antigüedad: el Templo de los Misterios. Al ingresar al templo, también se dejaba atrás el mundo cotidiano. Se pasaba a un estado de excepción, en el que se tenían vivencias y experiencias que no eran posibles en la vida cotidiana. En él, la gran anamnesis, la visión retrospectiva, a menudo era el impulso para reiniciar el flujo del destino. Y se vivenciaba a los conductores del Misterio, cada uno de pie en su altar, interactuando entre ellos, y sintiendo: estos seres me protegen y acompañan de modo tal que yo pueda transitar mi propio camino evolutivo.

La Dra. Wegman buscó recrear en nuestro tiempo los antiguos Misterios, en su calidad de sitios en los que se conducía la evolución de la humanidad, con la ayuda de las fuerzas y potencias espirituales. Para ello, comprendió que era preciso -para el quehacer médico- contar con entornos terrenales adecuados, como un therapeutikum.

Las primeras ideas para la construcción de nuestra casa surgieron por iniciativa del Dr. Juan Wolfram Schneider, y en concordancia con el concepto de therapeutikum de la Dra. Ita Wegman.

El Dr. Schneider -conocedor de la antroposofía como cosmovisión del hombre y del mundo- creó en 1987, en la ciudad de Buenos Aires, la Fundación San Rafael para albergar un therapeutikum; un lugar sanador, donde un grupo de médicos y terapeutas de orientación antroposófica, acompañados por las distintas ramas artístico-terapéuticas propias de esta ciencia, pudieran trabajar en conjunto, en pos de la salud de cada paciente.

La arquitectura orgánica y la presencia de la naturaleza, a través de jardines, generarían el entorno adecuado.

La importancia de la música, el teatro y la euritmia, entre otras manifestaciones de cultivo y desarrollo del alma, fue el leitmotiv de la construcción -en el corazón del edificio- del Auditorio San Rafael. Una sala de excelentes cualidades acústicas; hoy dotada de un notable piano Bösendorfer. Cada año, el Therapeutikum ofrece allí un ciclo de conciertos de música clásica abierto a la comunidad.

Diseñado por el arquitecto Carlos Dublanc, nuestro therapeutikum fue inaugurado en 1992.

Desde ese momento hasta el día de hoy, la "biografía" del Therapeutikum - de manera similar a lo que acontece con toda biografía "viva"- ha pasado por historias, algunas de alegría, expansión y crecimiento, otras de dolor y retracción. Seguramente pequeñas y grandes transformaciones lo han atravesado. Pero siempre ha habido quienes han intentado sostener y sostienen la llama de la antorcha inicial, cual luz que guía y da calor a su noble misión original.

Contenido desarrollado por la Fundación San Rafael con adaptación de escrito de J. van Dam, W. A. Engelbrecht.

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